Como ya es tradición los franceses se preparan este tercer jueves de noviembre para la salida al mercado del Beaujolais Nouveau para tal ocasión Alnova presenta el consavido vino en la Residencia de la Embajada de Francia este jueves.
El Beaujolais Nouveau es un vino joven, tan joven que es el primer vino de la cosecha. Se producen unos 49 millones de litros al año, casi la mitad de la producción de la región completa. Es uno de los vinos más populares que existe y uno de los que más se identifica con el país galo. Esta identificación es tal que ha habido ocasiones cuando se ha protestado contra Francia botando el vino por las alcantarillas. Un desperdicio, pero al fin y al cabo esa es la libertad de expresión.
El Día del Beaujolais Nouveau se celebra anualmente el tercer jueves de noviembre que es cuando ya cumple los 45 días de haber sido cosechado y ya es tiempo de que este llegue a los mercados. Esto es motivo de carreras y diferentes actividades de mercadeo entre los diferentes productores para ver quien hace que su producto llegue primero al anaquel.
El Beaujolais Nouveau tiene un color púrpura a rosado y es muy ligero de taninos y muy afrutrado debido al método de producción que se sigue. Es un vino que se debe beber inmediatamente, no esta hecho para ser guardado por más de un año. Debe servirse refrescado a unos 13°C.
Hay quienes lo critican diciendo que el Beaujolais Nouveau es inmaduro. Lo cierto es que este puede mostrar marcadamente que tan buena fue la cosecha ese año. Y dependiendo de esta, puede que aun sea posible beberlo 12 meses después.
El Beaujolais Nouveau AOC se hace de la uva Gamay Noir à Jus Blanc que crecen en esta región; es decir que es un vino con denominación de origen (AOC). Por ley todas las uvas de la región deben ser cosechadas a mano. Esto es porque el vino se hace usando maceración carbónica donde el grano completo se fermenta lo cual resalta los sabores a frutas sin extraer los taninos mas amargos de la piel de la uva. El mosto es luego pasteurizado para evitar la fermentación maloláctica.
El origen de tanta fama
Los productores de la región siempre habían hecho un vino del año para celebrar el fin de la cosecha justo hasta después de la Segunda Guerra Mundial, así que el vino era solo para consumo local. Pero en 1937 se establece la denominación de origen, en este caso AOC (appellation de origen contrôlée), cuyas reglas hacían que este vino se pudiese vender solo después del 15 de diciembre del mismo año de la cosecha. Estas reglas se flexibilizaron un poco el 13 de noviembre de 1951 y la Unión Interprofesional de Vinos de Beaujolais (UIVB) fija el día para su lanzamiento anual como el 15 de noviembre.
Unos cuantos miembros de la UIVB se dieron cuenta del potencial de mercadeo que tenia el vino; uno de ellos fue el negociante Georges Duboeuf, ya que no solo era una forma de salir de mucho vino ordinario a un buen precio, pero vender vino apenas unas semanas después de la cosecha era muy bueno para el flujo de caja. Y es así como nace la idea de hacer una carrera hacia Paris llevando las primeras botellas del nuevo vintage.
De más está decir que esto atrajo la atención de los medios y para la década de los 70 ya se había hecho de esta carrera un evento nacional. Las carreras se llevaron a los países europeos vecinos ya para los 80. El boom fue seguido por Estados Unidos y Asia para los 90. En 1985 se decide cambiar la fecha al tercer jueves de noviembre para tener más ventajas en el mercadeo y así aprovechar el fin de semana que sigue.